“Cambio Climático”

El pasado núm. de esta revista dedicábamos un artículo al Nuevo Orden Mundial. Fenómeno impulsado por la ONU, con el fin de establecer el “Socialismo Global” y siendo la misma Organización el “centro de control” al que todos los gobiernos deberán rendir cuentas. Para lograr convencer a la población mundial de las “bondades” de este proyecto, sus dirigentes se sacaron de la manga una infundada “Emergencia Climática” con el factor antropocéntrico (el hombre) como responsable de la misma. Obviaron intencionadamente que en nuestro planeta y desde sus inicios, siempre ha habido cambios en el clima, incluso cuando el hombre ni siquiera era un proyecto. Épocas de calentamiento se han sucedido con eras glaciares, mini glaciaciones, y estabilidad climática. 

En el Periodo “Carbonífero” por ejemplo, momento situado entre 350 y 300 millones de años atrás, la media de temperaturas globales era de 5 grados por encima de la actual. Los niveles de Oxigeno entre un 2 y 5 % superiores. Fue el periodo de los grandes bosques y una exuberante vegetación. La vida estaba representada por gigantescos insectos. Se han encontrado restos fósiles de libélulas con más de 1,5 mts. de envergadura de alas. Y los hidrocarburos que hoy disfrutamos, corresponden a la descomposición de aquellos bosques.

Geoffrey G. Duffy, profesor de Ingeniería Química de la Universidad de Aukland (Nueva Zelanda) publicó en 2008 un informe: “El cambio climático: las causas reales”. (No se molesten en buscarlo. Fue conveniente censurado y eliminado de la red). En él, desmontaba uno por uno  los mitos de la responsabilidad del hombre en el supuesto “calentamiento”.

“No existe ninguna evidencia física de que el CO2 aumente la temperatura del planeta. El Vapor de Agua, presente en la atmósfera en cantidad aproximada del 95% es el responsable del “Efecto Invernadero” sin el cual, no sería posible la vida en la Tierra. El Sol es el principal responsable de las oscilaciones de temperatura que se han producido a lo largo de la historia. ¡Tan solo el 0,008% del CO2 presente en la atmósfera es generado por la actividad humana! Además de estar ya demostrado, que a todo periodo de calentamiento, le ha seguido un aumento del CO2, y no al revés como se pretende imponer.

Está confirmado no obstante, que el clima está cambiando, pero, y ahí está la gracia, cambiaría igual aunque la Tierra estuviese deshabitada. Y es que és el Sol y sus periodos de alta y baja actividad quien  marca nuestro clima. Del mismo modo influyen los movimientos de Rotación, (Giro sobre su eje), Traslación (Órbita alrededor del Sol) y Oscilatorio (Inclinación sobre el eje) del Planeta.  También está confirmado por mediciones de temperatura en la atmósfera, que la tendencia hacia el calentamiento terminó en 2001. Desde entonces, y también está confirmado la tendencia es hacia el enfriamiento global. Entre 2001 y 2008 se registró un descenso medio de 0.6 grados. Es entonces cuando se comenzó a hablar de “Cambio Climático” en lugar de “Calentamiento Global”. ¿Curioso, no?

Hay un documental: “La Gran Estafa del calentamiento global (Ahora cambio climático) también convenientemente censurado por todos los gobiernos, pero al que aún puede accederse en “Youtube” en el que el mismo Patrick Moore, cofundador de “Green Peace” apoyado por decenas de científicos, economistas, políticos y escritores, demuestra como la teoría del cambio climático no tiene ninguna base científica y que es tan solo un gran, un inmenso negocio del que viven miles de desaprensivos.

Y son estos desaprensivos, quienes usando la ONU, desde hace mucho ya copada por el socialismo, han usado esta mentira para crear su “religión” y ganarse millones de adeptos. ¿Quién no está dispuesto a cuidar su entorno? ¿Quién en su sano juicio no se preocupa por “salvar” el medio ambiente? Podríamos decir que tal vez China, ya que de allí procede más del 90% de la contaminación por plásticos de nuestros océanos, y sin embargo, se nos culpabiliza a nosotros, a Occidente en general. Cuando descubrimos que es China quien está financiando con ingentes cantidades de dinero a decenas de países…la cosa va quedando clara.

Hace apenas unos días, Donald Trump anunció que Estados Unidos abandonaba la implementación de la “Agenda 21” y los “ODS” (Objetivos de Desarrollo Sostenible) de la “Agenda 2030”. Justo al día siguiente, la ONU emitió un informe ultra alarmista advirtiendo de la “catástrofe climática” que se nos avecina, y firmado por ¡once mil científicos” de todo el mundo. Cuando se accede al listado de esos “científicos” uno ya no sabe si reír, o llorar. Nombres del “prestigio” de “Mickey Mouse” (Si, el personaje creado por Disney) El profesor Wulfric Brian Dumbledore, (Si, el de Harry Potter), o Elisabeth Simpson (¡Esa, la hermana de Bart!) son algunos de los signatarios de tan “ilustre” documento. Éste obviamente fue retirado cuando se vieron descubiertos, pero desde aquel momento, desde que Trump hizo su anuncio, no hay un solo día en el que no aparezca en los medios del “régimen” una noticia cada vez más alarmista, relacionada con el “cambio climático”.

Y…¿Cómo nos afecta a nosotros? Esta es la parte dramática.

Con la excusa de la reducción de emisiones de CO2, que como ya hemos visto, no tiene relevancia para el medio ambiente, nuestro “gobierno”, la DGT ha puesto el punto de mira en los vehículos con más de diez años. Según esa DGT, representan un peligro para la circulación. Los últimos cambios introducidos en la normativa de ITV que han endurecido los límites contaminantes, han llevado a que más de 1,3 millones de vehículos (1.355.508) no hayan pasado la revisión. Actualizarlos, en el mejor de los casos, supone un desembolso de 500 €. Cambiar de vehículo en el peor. 

¿Podemos todos los usuarios cambiar de vehículo a voluntad, o cuando así nos lo indique el gobierno de turno? ¿Cuántos de nosotros no consideramos un gasto de 500€ como extraordinario? Pues así nos afecta, señores. Además de, en los recibos de la “Luz”, el agua, los impuestos especiales medioambientales, o la subida hasta el 35% en el Impuesto de Sociedades que prepara el nuevo “gobierno”.

Y se creían libres.