El Gran Reseteo Económico

El Gran Reseteo Económico

Resetear:”Poner a cero, reiniciar un sistema operativo.

En términos económicos, se trataría pues, de una vuelta al comienzo del Capitalismo tras poner a cero los contadores económicos.

Esta, grosso modo, sería la idea que se encierra tras el anuncio que se llevará a cabo en el próximo Foro de Davos, previsto para Enero de 2021.

Las razones para ello, darían para llenar una biblioteca del tamaño de la de Alejandría, y obviamente, excederían con mucho el espacio destinado a este post. Nos limitaremos a resumirlas todas en una sola frase: El fracaso del Capitalismo. Pero cuidado, un fracaso, no como doctrina, no como filosofía, sino como praxis tal y como por los hombres se ha desarrollado la idea.

Comenzaremos por advertir que la deuda mundial, el dinero que los gobiernos de todo el mundo deben al FMI, Bco. Mundial, Bcos. Centrales, banca e general, excede en estos momentos en un 340% el PIB de todo el Planeta. Además, según un informe del Instituto de Finanzas Internacionales, la deuda en moneda extranjera contraída por los países emergentes, supera los 5,5 billones de dólares.

Países como Reino Unido, Japón, España o Italia, han experimentado un aumento de más de 40 puntos porcentuales en sus deudas “oficiales”.

Más de 20 billones de dólares en bonos y préstamos, tienen su vencimiento a finales de este 2020. De ellos, mas de 5 billones corresponden a países emergentes que al verse afectados, al igual que los demás, por la “pandemia”, no podrán afrontar.

En resumen, el sistema ha quebrado. De hecho, llevaba años quebrado. Algo que quedó en evidencia en la “pasada” crisis de 2008 y a la que desde entonces, los “grandes próceres” de la Humanidad han estado buscando solución.

La solución ha sido hallada y será expuesta en el próximo Foro de Davos (Suiza): Resetear la economía mundial y que todo vuelva a comenzar. Pero estos chicos son listos. No quieren que esto vuelva a ocurrir y para ello, para evitar otro desastre en el futuro, la solución pasa por eliminar el dinero físico. Brillante ¿O no?

A partir de la implementación de las nuevas medidas económicas, todo nuestro dinero pasará a ser “virtual”. Pero no solo el dinero será virtual, mucho me temo que nuestras vidas, también lo serán. Todas las facetas de nuestra existencia, desde el nacimiento hasta la tumba, estarán debidamente reguladas, monitorizadas, y premiadas o castigadas según estimen “los vigilantes”

La instauración de un Nuevo Órden Mundial (NWO) con un gobierno central único, al que todos los demás deberán rendir cuentas, no es algo nuevo. En realidad lleva fraguándose desde el inicio de la Primera Guerra Mundial, pero este tema será estudiado en otro momento. Para lo que ahora nos ocupa, el Gran Reset, baste decir que es a partir de la Segunda Guerra Mundial cuando la idea comienza a quedar expuesta, y es en los años 60 – 70 cuando comienza a hablarse abiertamente de ella.

A pesar del excelente trabajo de ingeniería social llevado a cabo por las élites globalistas, todavía quedaba un cada vez menor, pero suficientemente abultado sector que rechazaba la idea. Era por tanto necesaria, como ya adelantara David Rockefeller “la correcta gran crisis, para que el mundo acepte sin oposición el Nuevo Órden”.

Desde entonces, hemos asistido a lo que podríamos calificar como “ensayos”. Una epidemia de SARS, un peligroso virus como el Ebola que excedía todos los limites “aceptables”, gripe aviar, e incluso un oportuno e “inocente” ensayo conocido como “Evento 21” que meses antes de que el SARS-CoV2 apareciese, coincidía asombrosamente con lo que después ocurrió, y todos ellos destinados a observar la reacción de la sociedad.

Y al fin, de la mano de China, como no podía ser de otra forma, surgió “La correcta gran crisis” bajo la forma de un Coronavirus, sacado accidentalmente de un laboratorio en la ciudad de Wuhan (China) y aprovechado como excusa para poner en marcha toda la maquinaria que durante años se había estado engrasando. Este tema, el del Virus, y su desarrollo, es objeto de un ensayo aparte, sobre el que estamos trabajando.

Hay que advertir aquí, que sin la participación y liderazgo de China, del Partido Comunista Chino concretamente, nada de lo ocurrido, ni de lo que se prevé ocurrirá, sería posible.

Sin conexión aparente con todo este entramado, pero siendo realmente el eje central económico, China puso en marcha en 2013 el más ambicioso proyecto que imaginarse pueda: “La Franja y La Ruta”, y sin el cual, el famoso Reseteo no sería posible, y no lo sería, porque China representa la alternativa sobre la que va a construirse el nuevo modelo socio-económico mundial. Un modelo Capitalista en lo económico y comunista en lo social con lo que ello conlleva.

En 2017 se celebró en Pekín el Foro de la Franja y la Ruta para la cooperación Internacional. Participaron en él 28 jefes de estado representantes de más de 130 países, y más de 70 organizaciones internacionales. Entre otros, asistieron, Mariano Rajoy (España), Orbán (Hungría), Paolo Gentiloni (Italia), Putin (Rusia), Lukashenko (Bielorrusia), Erdogán (Turquía), Phillip Hammond (Ministro de Economía UK) etc.

Además, Antonio Guterres, Secretario General de la ONU

Jin Yon Kin, Pte. Del Banco Mundial

Christine Lagarde, FMI

Adman Z. Amin, Dtor. General de la Agencia de Energías Renovables

Klaus Schwab, Pte. De Foro Económico Mundial (WEF)

Si notan la ausencia de EEUU, es porque declinaron la invitación.

Antonio Guterres, Secretario General de la ONU, despeja las dudas que puedan existir al incluir este proyecto como eje central sobre el que como ya hemos indicado, va a girar el Nuevo Orden Mundial:

“La iniciativa de la Franja y la Ruta y la Agenda 2030, tienen como    objeto incrementar las conexiones entre los países y las regiones. Conexiones en la infraestructura, en el comercio, en las finanzas, en las políticas y, Lo que quizás revista mayor importancia, entre los pueblos”

Como podemos apreciar, el Sr. Guterres nos ha facilitado el nexo de unión entre la Agenda 2030, que ha supuesto poner patas arriba el orden establecido, y la nueva “Ruta de la Seda”.

Con este proyecto, China, el Partido Comunista Chino, lanza una oferta difícil de rechazar por una infinidad de países, 130 para ser exactos, cuyas economías están quebradas o al borde de estarlo. Agotada su capacidad de endeudamiento y sin capacidad para acometer la construcción de las infraestructuras que el Siglo XXI demanda, China es la “solución”.

El Partido, ofrece a los países de Asia, África y el Mediterráneo, la construcción de esas infraestructuras, o bien el dinero para hacerlo. Cuando un país no puede afrontar los pagos establecidos, directamente el partido, pasa a dirigir esas obras. Obras generalmente estratégicas, como puertos, aeropuertos, refinerías, oleoductos, etc. interviniendo de paso la política de estos países. La prueba de ello la ofrece Djibouti.

Djibouti, es un país de África Oriental situado a la entrada del Mar Rojo, la única vía de comunicación entre Asia y el Mediterráneo, y cuyo puerto de alto valor estratégico, ya está, además de la economía del país, en manos del PCCh.

Ustedes dirán: “bueno, eso puede pasar en país subdesarrollado como es el ejemplo, pero imposible en Europa”. Lo dirán y se equivocarán. El Sector de la “Moda de Italia”, milagrosamente recuperado, está en manos de China, además de parte de su economía e infraestructuras. Se da la circunstancia, de que la mayoría de los cuatrocientos mil inmigrantes chinos, residentes en Italia, se hallan en la parte Norte del país, curiosamente, la más afectada por la “pandemia”.

El Partido Comunista Chino, utiliza esta iniciativa para posicionarse en países con problemas como Italia o España, a la cabeza del dominio mundial.

Pero va más lejos. Su ambición no tiene límites y aprovechándose de la falta de escrúpulos de quienes deberían representar lo mejor de Occidente, ejercerán el dominio del mundo a cambio de un puñado de Yuanes, que irán a parar directamente a los bolsillos de esos “prohombres”.

A raíz de las sanciones impuestas a Rusia por EEUU, Vladimir Putin, llegó a un acuerdo con Xi Jin Pin, para, en lugar de utilizar el Dólar en sus transacciones comerciales como es habitual, utilizar el Yuan creando así una economía paralela basada en la moneda China, y con la intención de desplazar al Dólar como moneda dominante.

Mientras que en 2015, un 90% de las operaciones comerciales China – Rusia se hacían en dólares, en 2020 tan solo representan el 46%, siendo un 30% en euros y un 24% en yuanes.

Por su parte, Elvira Nabiullina, jefa del Bco. Central ruso, se desprendió, siguiendo indicaciones de Putin, de todas las reservas en dólares cambiándolas por 520 toneladas de Oro.

La economía mundial es una gran burbuja que no ha parado de crecer desde que cambió el Patón Oro, por lo que se conoce como “Dinero FIAT” basado en la creación de dinero a partir de la deuda. El sistema ha llegado al límite. La deuda de los países es impagable e incluso la amortización de los intereses de la misma, y más tras la pandemia del COVID-19 se hace imposible. Sin embargo, y a pesar de las apariencias, todos sabemos ya cómo manejan el relato los países comunistas, China es un gigante…con los pies de barro. Esto lo sabemos quienes seguimos de cerca su evolución, y es por ello, por lo que una de las prioridades, sino la mayor, es la eliminación del dinero físico, pasando a un modelo “virtual”.

El Foro de Davos, es el lugar y el momento elegido para su anuncio. En él, se trazará la hoja de ruta para llegar a ese “Reset”, la desaparición del dinero físico, y la llegada del Yuan. Porque siendo realistas, y aunque la UE está interesada en que la nueva moneda mundial sea el Euro, su posición de sumisión con respecto al gigante asiático disipa toda esperanza de que pueda ser así.

Lo paradójico de toda esta aberración, es que han convencido a gran parte de la población mundial de que estas medidas ayudarán a frenar el “Cambio Climático”, eje central de la Agenda 2030. Recuperará el Capitalismo del abismo en que se halla, pondrá freno a la sangría provocada por el Virus Chino, y convertirá nuestras miserables existencias, en “felices vidas”, virtuales, por supuesto. Pero la realidad, será el surgimiento de una sociedad sometida al control gubernamental, de la que nadie podrá escapar.

Para asegurarse el éxito en las negociaciones, el PCCh. puso en marcha hace escasas semanas un experimento que alcanza a al menos 30 regiones del país y que representan más de dos tercios de la población china, de esa moneda virtual: el Yuan, controlado mediante la aplicación móvil “WeChat”. Recuerden: Del nacimiento, a la tumba.