La Caída de Occidente

El mundo respiró aliviado cuando en Noviembre de 1989 cayó el “Muro de Berlín. Era, pensábamos, la evidencia del fracaso del Socialismo. 

Hoy, desde la distancia que proporciona el tiempo, y a la vista de los acontecimientos que estamos viviendo, puede afirmarse que no sólo no supuso el fin del Socialismo, sino todo lo contrario. Aquél muro fue en realidad el muro de contención que impedía que la ideología más nefasta que la Filosofía Política haya podido crear salpicase al mundo.

Tras su caída, y el consiguiente debilitamiento de la antigua URRSS, Cuba, “satélite” del Socialismo en las mismas puertas del mundo libre (USA) perdió su principal apoyo. No solo ideológicamente, también, materialmente. Era urgente para Fidel Castro encontrar una fuente permanente de ingresos, energía y recursos. 

En 1990 Fidel Castro, Presidente de Cuba y Luiz Inácio Lula da Silva, fundador y presidente del Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil, se reunieron en Sao Paulo (Brasil) para crear lo que se conoce como el “Foro de Sao Paulo” y comenzaron a diseñar una estrategia para extender el Socialismo por toda Hispanoamérica. 

Hugo Chávez, militar de carrera y fundador del partido Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MBR-200) en Venezuela, no tardó en ser captado por Castro. En 1992 Chávez dio un golpe de estado con la intención de derrocar al entonces Presidente legítimo de Venezuela Carlos Andrés Pérez. Fracasó, fue detenido y encarcelado. Liberado en 1994 por el nuevo Presidente Rafael Caldera, funda el partido Movimiento Quinta República. Elegido Presidente en 1998 y reelegido en 2000 y en 2006 con más del 60% de los votos y manteniéndose en el poder hasta su muerte en 2013.

Con Chávez a su lado, Castro, el gran ideólogo, tenía todo lo que necesitaba para expandir su ideología `por toda la región.

Ecuador, Nicaragua, Venezuela, Bolivia, Guayana, Argentina, Chile, Brasil, Aruba, Barbados…En un momento dado, prácticamente todos los países de la región tuvieron corte socialista. Pero no sólo los países formaron o forman parte del Foro, también los movimientos de izquierdas, grupos terroristas como las FARC o ELN de Colombia, fueron parte del mismo, lo que les dio una cierta “legitimidad” a la vez que era una clara declaración de intenciones. Tanto es así, que representantes de la izquierda abertzale (ETA) participaron en el Foro celebrado en La Habana en 2018. Así mismo comisiones formadas por miembros de la izquierda europea de Noruega, Francia, Alemania,…participaron en las negociaciones que llevaron al “indulto” del grupo terrorista FARC en Colombia logrando lo mismo que en España con ETA, sentarlos en las instituciones.

En 2005 y para no dar demasiado el “cante”, las FARC abandonaron el Foro pero todo hace suponer que solo fue un intento de ganar “seriedad” internacional.

El Foro de Sao Paulo, supuso un salto cualitativo, y cuantitativo en cuanto al Socialismo se refiere. No era otra forma de entender la “Revolución”. En realidad se trataba de aceptar definitivamente las tesis trotskistas, aceptar la internacionalización del Socialismo frente al “Un Socialismo, un país” sostenido por Lenin y Stalin. Tampoco supuso una renuncia a la “lucha armada” pero ésta pasaría a ser un último recurso. Antes, se procedería a practicar el “Entrismo”, práctica también desarrollada por Trostky y consistente en infiltrar los partidos socialdemócratas con sus elementos hasta lograr el control de los mismos. Lograr el triunfo de la revolución sin pegar un solo tiro y valiéndose de las armas que las democracias liberales les proporcionaban para acceder al poder. Este fue el triunfo del socialismo, y el fin de la Razón.

Sin embargo, el mismo sistema democrático que les facilitaba el acceso, suponía un elemento de inestabilidad, dado que igual que llegaban podían ser depuestos. Era necesaria una fórmula que les permitiese mantenerse. 

Había que imbuir al “nuevo” socialismo de una base de legitimidad y dotarlo de nuevos “valores” más acordes la demanda de la sociedad actual. La “lucha de clases”, fundamento del Socialismo en sus inicios, ya no tenía razón de ser en una sociedad básicamente formada por clase media. La “muerte” de Dios en Occidente, por otro lado, exigía la creación de un nuevo “culto” capaz de proporcionar el necesario “alimento” espiritual.

La “legitimidad”, los nuevos “valores” y la religión, llegaron de la mano de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

En 1992, la ONU celebra (casualidad) en Brasil, La “Cumbre del Clima”. En esta cumbre, los 192 países miembros, de los que una inmensa mayoría tienen gobiernos socialistas, aprueban lo que conocemos como “Agenda 21” que bajo la apariencia de una hoja de ruta para “salvar” al Planeta, esconde la fórmula para instaurar el socialismo como forma política en todos los países, y con un “gobierno” mundial, con sede en ONU donde todos rendirán cuentas.

Esta agenda, proporciona la necesaria “legitimidad”. Aporta esos nuevos “valores” en la forma de empoderamiento femenino. Reconocimiento de nuevas identidades de género no ya basadas en la Biología, sino en el deseo. La homosexualidad como algo natural y deseable. La lucha contra el “patriarcado” que es en realidad la destrucción del núcleo sobre el que se erigió Occidente; La Familia. La eliminación de fronteras para permitir que los flujos migratorios se realicen sin ningún control estatal, y con un trasfondo de (inexistente) “emergencia climática” para justificar lo que no deja de ser una invasión “pacifica”. Y también facilita esta agenda esa nueva “religión”; la Ecología. En la que la “Madre Tierra” pasa a ocupar el lugar del Dios Cristiano.

Costó tiempo, pero al final se consiguió que los viejos socialistas, aceptasen uno a uno todos los puntos, en especial, el referente a la aceptación y defensa de la homosexualidad, pero la necesidad ganó a los “principios” y el Foro de Sao Paulo, acabó aceptando e incorporando esta agenda. 

Cuando en 2015 se crea el Foro para las Américas y el Caribe, todos los países integrantes del Foro de Sao Paulo, se incorporan a este nuevo foro. Y lo Hacen, porque el Foro de las Américas y el Caribe, nace con un objetivo concreto, implementar la nueva agenda de ONU: Agenda 2030 y los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) que es una ampliación de la anterior Agenda 21 y con los mismos fines, expandir el Socialismo con la excusa de un inexistente “Cambio Climático”.

El socialismo europeo lleva prácticamente desde los inicios del Foro de Sao Paulo colaborando estrechamente con el socialismo hispanoamericano. Una vez lograda la instauración de los objetivos de la Agenda ONU en todos los países y por distintas vías, solo quedaba hacerlo público. 

El 13 de Mayo de 2019 el Consejo de Europa adoptó las conclusiones sobre las relaciones de la UE con América Latina y el Caribe tituladas: “La Unión Europea, América Latina y el Caribe: Aunar fuerzas para un futuro común”

La acción conjunta de estas dos regiones, ha resultado decisiva para lograr acuerdos multilaterales históricos, como la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible, La Agenda de Acción de Adís Abeba, y el Acuerdo de Paris. Recordemos que todos estos acuerdos, fueron rechazados o abandonados por el Ejecutivo de Donald Trump.

Hemos de admitir que el Socialismo ha ganado la partida. La Libertad, la Propiedad, la Justicia, han pasado a ser meros espejismos en nuestras sociedades. El surgimiento de un régimen degenerado como el de Nicolás Maduro en Venezuela, ha contribuido notablemente al blanqueamiento del Socialismo, hasta el extremo de considerar como “héroe” al candidato socialista impuesto por las élites J. Guaido, para devolver la “democracia” a Venezuela haciendo que partidos como VOX en España, considerados de “extrema derecha” se congratulen de su elección.

Parece ser que la política del “mal menor” se ha impuesto.

Decía un tuitero hace unos días, que le extrañaba que la UE no se hubiese pronunciado acerca de las maniobras del actual Presidente del Gobierno español Pedro Sánchez. Pero es que con Sánchez ocurre lo mismo que con Guaido, es el “elegido”, el candidato de las élites.

Sánchez tiene como único objetivo, como única meta (aparte de perpetuarse en el poder) acabar de implementar la Agenda 2030 en España. La creación del Ministerio para la Transición Ecológica, y la destitución por la nueva Ministra Teresa Ribera, del Director de Red Eléctrica Española Jordi Sevilla, no sólo es prueba de ello, debería hacerles pensar.

Frente a estos hechos, la realidad: La caída del Occidente Cristiano que ha dado paso al Nuevo Orden Mundial.