¿Seremos Capaces?

¿No creen que ha llegado el momento de que los españoles, y solo los españoles decidamos el modelo social y político que queremos para España?

El lapsus actual, en que el caos, tanto a nivel nacional como internacional se ha instalado en nuestras vidas, podría ser el propicio. Pasarán muchos años, si no siglos, en volver a darse las actuales circunstancias, y es por eso, por lo que tal vez deberíamos establecer un plan de acción, destinado no a la reconstrucción, sino a la definitiva construcción  de nuestro país.

En honor a la verdad, hay que decir que esa decisión, ese modelo que la mayoría deseaba, ya fue adoptado cuando en 1936 se produjo el “Alzamiento Nacional”, dejando claro que lo que queríamos, no era el modelo socialista que  la URSS, con Stalin a la cabeza, y  la inestimable ayuda de un puñado de traidores a su ancestral cultura, a su Fe, y a su patria, habían instaurado a través de la República.

Hoy, casi un siglo después, la historia se repite. Los mismos personajes interpretados por diferentes actores nos han llevado a la misma situación. Entonces, fue la URSS y su proyecto expansionista del comunismo que habían elegido España por su situación geoestratégica, quienes propiciaron la debacle. Hoy es China, sus aliados hispanoamericanos,  y una UE sometida a las grandes multinacionales y presionada por ellas para “romper” las naciones que la componen, dando paso a una “Europa de las Regiones”, quienes presionan a una alianza gubernamental antinatura para comenzar por España su nefasto proyecto. 

Al comienzo de esta reflexión, decía que “los españoles, y solo los españoles…”, y es que los cuarenta años de “democracia” (o lo que quiera que esto sea) que hemos vivido, y que han dado el resultado que estamos viendo, nos vinieron impuestos.

No. No fuimos nosotros quienes diseñamos la “Transición”. No fuimos nosotros quienes redactamos la Constitución. Olvídense de “los padres de la Constitución”, se la dieron hecha. No fuimos los españoles quienes elegimos una Monarquía Parlamentaria dentro de un Estado Social y Democrático de Derecho (Socialdemócrata, para quien no lo entienda). Nos lo impusieron. Nos impuso Estados Unidos la forma de realizar la Transición, y aún quien en primera instancia sería su “cabeza visible”: Adolfo Suárez. Nos impuso Alemania a Felipe González, para llevar a cabo la mayor destrucción del tejido productivo de un país, que hasta ese momento era octava potencia económica mundial, y que participaba de pleno derecho en las reuniones del G7, G8, G20…, reduciéndonos a la actual irrelevancia. Estos lodos, amigos, vienen de aquellos barros.

Las “lluvias que los originaron, comienzan mucho antes de la muerte de Franco. Los planes de una Europa unida bajo la bandera del Socialismo, ya estaban trazados nada más finalizar la Segunda Guerra Mundial, y Alemania, la elegida para llevarlos a cabo.

Hay que recordar, que la Europa que hoy conocemos, nace como una entidad política al servicio de los lobbies del Carbón y el Acero.

A mediados de los 60, una “ONG”, la FES (Friederich – Ebert – Stiftung) vinculada al SPD (Partido Socialdemócrata Alemán), dirigida por Gunter Grunwald y subvencionada por el Ministerio de Desarrollo Exterior con el fin de colaborar con otros partidos afines fuera de sus fronteras, comenzó a acercarse al PSOE. El entonces Secretario General, Rodolfo Llopis, intuyendo que aceptar el concurso de la FES, implicaba perder la autonomía y libertad del partido, rechazó la oferta. Pero esto, lejos de desanimar a los alemanes, les sirvió de estímulo, y miembros de la FES “penetraron” al PSOE, provocando en su seno el nacimiento de una corriente europeísta, que en el año 72 tras el Congreso de Toulouse, dio lugar a la escisión del Partido en dos vertientes diferenciadas; una, dirigida aún por Llopis y formada por los socialistas en el exilio. Otra, el PSOE “Renovado” liderada por Felipe González y Alfonso Guerra junto a los socialistas, en aquellas fechas residentes en España, y “tolerados” por el Régimen. Tal era la tolerancia, que en 1974 aquél “nefasto” régimen, autorizó a González, Guerra, y algunos socialistas de renombre más, a asistir al Congreso de Suresnes (Francia), del que Felipe González, tras purgar a la “vieja guardia”, salió como Secretario General, relegando al PSOE Histórico a la irrelevancia más absoluta.

El actual PSOE, salvo las siglas (y últimamente los modos), nada tiene que ver con aquél que fundara Pablo Iglesias (el original). A continuación, la Internacional Socialista, liderada en la época por Carlos Andrés Pérez, Presidente de Venezuela (Esto viene de lejos) y Vicepresidente de la Internacional, y Willy Brandt, como Presidente, dieron apoyo y formaron a González   durante los siguientes años para llevar a España a la “modernidad” 

En 1981, dimite el “hombre de paja” designado por la CIA como Presidente del Gobierno. Faltan aún dos años para las elecciones, y Calvo Sotelo, toma el relevo de Suárez. Mientras tanto, toda la maquinaria propagandística del PSOE se pone en marcha. Felipe González debe ganar por “el bien de España”…y los intereses de Europa. El dinero no es problema. La FES, con los poderosos lobbies empresariales detrás, Carlos Andrés Pérez, Presidente entonces de Venezuela, y Gustavo Cisneros, amigo de éste e inversor venezolano, financiaron la campaña. Pero nada es gratis, y en política, menos. Los “intereses” a pagar, fueron demasiado elevados, y por todos conocidos.

Ruíz Mateos, Presidente y fundador de RUMASA, pagó indirectamente y con creces, la campaña. El Pueblo español, nuestra industria, agricultura, pesca y ganadería, fue el precio que Alemania, la UE, puso a González.

El apoyo de Brandt, Presidente del SPD, fue decisivo para la proyección internacional de González. Además de para el Partido o su filial sindical, la UGT, también fue decisivo el apoyo de la FES. En 1975, el delegado de esta ONG para México, Koniecki, ofreció a Nicolás Redondo, Secretario General de la UGT, y Pablo Castellanos, realizar actividades a favor del partido y del sindicato. Entre 1976 y 1980, invierte más de veinte millones dólares destinados a la formación de sus futuros cuadros políticos.  

Ésta Organización a dia de hoy, continúa con su actividad. En 2015 y coincidiendo con la puesta en marcha de la Agenda 2030 de la ONU, México es elegida sede para América Hispana del Proyecto de Transformación Social – Ecológica, centrando sus líneas de trabajo en el Dialogo Político, Diálogo Sindical y de Género y Diálogo Económico Internacional.

Estos son nuestros “orígenes”, la España de hoy, y así se construyó, sin nuestra participación.

Hoy, de nuevo, se está construyendo un futuro de miseria sin precedentes, mientras aparentemente miramos para otro lado. Son los políticos, los lobbies que los controlan, quienes deciden, y somos nosotros, con nuestra indiferencia unas veces, indolencia otras, quienes aceptamos. Vivir, es arriesgarse, tomar decisiones, equivocarse, y es por eso, por lo que debemos, por la responsabilidad que nos exigirán las futuras generaciones, quienes poniendo pie en pared, digamos basta, hasta aquí habéis llegado. En adelante, nosotros, el Pueblo, decidiremos. 

O reaccionamos, o sencillamente, no hay futuro.